Pólizas y Sucesiones

Pólizas y Sucesiones
Un seguro de vida juega un papel importante en el plan de sucesión. De hecho, la herencia se puede convertir en beneficiaria de la póliza de vida. Esto hace más fácil utilizar los beneficios del seguro para cubrir los costos y los impuestos del proceso de sucesión al momento de la muerte del titular. La póliza, además, da activos a los beneficiarios y está exenta de impuestos, lo que contribuye, sin duda, a preservar la integridad del patrimonio.
Hijos y Planificación de la Sucesión
Los hijos son a menudo los principales beneficiarios de un patrimonio. Si son mayores de 18 años, a la muerte del dueño de los bienes (su padre o madre), la sucesión deberá realizarse sin mayores complicaciones. Sin embargo, si son menores de edad, hay varios factores que tendrán que considerarse.
En algunos casos, la madre o el padre será el beneficiario principal, y quien vele por los hijos. El propietario del patrimonio tendrá que establecer su administración en caso de que haya hijos menores. Si el dueño de los bienes no hace esto, un juez podrá nombrar un tutor de las propiedades heredadas por el menor.
Para evitar esta última opción, el propietario puede establecer:
  • Un fideicomiso para sus hijos. El fideicomisario administrará el patrimonio hasta cuando los beneficiarios alcancen cierta edad, establecida en el fideicomiso.
  • Nombrar un tutor personal en el testamento. Por supuesto que el tutor será alguien de plena confianza, a quien el propietario dará poder para tomar decisiones que sean en el mejor interés de los beneficiarios.